viernes, 11 de marzo de 2011

Odio mi vida... la odio de verdad

Sumida en mis pensamientos.
Así es como llevo varios días... quizás meses.
No entiendo el cómo ni el por qué, no entiendo mis preguntas, tampoco mis respuestas. Lo que sí sé es que no aguanto esta tortura...

Demasiados problemas se me caen encima, demasiadas cosas sin resolver. Cosas que antes eran lo que más me importaban, ahora no son nada para mi... ¿Os preguntáis por qué?
Me han hecho daño.

La vida no es perfecta aunque nos lo parezca, tarde o temprano, llegan las verdades y a veces te chocan en la cara.
A mi me chocó mucho todo esto... Y por culpa de ella, sí... de mi mejor amiga.

Pensaba que ella era buena conmigo y que quería lo mejor para mi, pero sin darme cuenta, me destrozaba la vida, ¡me manipulaba como quería! Y me di cuenta demasiado tarde...

Me di cuenta cuando me dijo que no sabía nada de mi, que estaba cambiando y quería que todo volviese a ser como antes... ¿Estoy cambiando? Sí, he cambiado mucho desde aquel curso de 2010... Antes me daba igual todo, ¿ahora? Ahora todo me hace daño, todo me hunde, todo me deprime...

Ya no sé cómo evitar esto, ¡Necesito volver a ser yo misma!
Volver a ser feliz con la compañía de las personas que me quieren...
Pero justo cuando todo empieza a solucionarse, empiezan los problemas en casa.
Aunque esto no viene de ahora... viene de mucho antes, pero vuelvo a decir, la realidad me choca en la cara.

Ahora empezaba a ser feliz de nuevo, empezaba a ser yo misma, pero siempre se tienen que complicar las cosas y me pregunto una y otra vez, ¿Por qué a mi? ¿Qué he hecho yo? ¿Me merezco esto?. Sinceramente... creo que no lo merezco.

Necesito tiempo, tiempo para poder volver a disfrutar de la brisa en la cara, de volver a tener tiempo para salir y ver a mi mejor amiga, de ver a mi chico... el que me alegra la vida con una simple sonrisa... pero está tan lejos... Valencia, Valencia, Valencia... querida Valencia, ¿Por qué te lo llevas? Lo necesito aquí... ¡Y ahora!, necesito recibir uno de sus dulces besos en los labios, uno de sus cálidos abrazos y que me diga al oído una vez más, “Tranquila... todo va bien mi amor” necesito escucharlo... sentirle a mi lado, ver que no estoy sola, y que no me va a dejar sola jamás...

Soy frágil, muy frágil... como una rosa medio marchita... noto que si ahora sopla un poco el viento, se me caerán los pétalos y ¿qué hago sin pétalos? ¿Sin mi única belleza? 
Mi belleza interior.

La estoy perdiendo, pierdo la alegría, pierdo la felicidad, esa sonrisa dulce que antes siempre tenía, se ha desvanecido y quiero que vuelva, de eso no hay duda... pero ¿volverá?. Quiero que vuelva, es más... Necesito que vuelva, ¡necesito volver a ser feliz! ¡Volver a sentir felicidad!

Necesito ayuda, no sé de quien, no sé tampoco cómo, sólo sé que necesito ayuda. Quizás alguien que me ayude a salir de esta encrucijada que me tiene enredada a más no poder.

Le necesito a él... sí, es a él. Él es el único que me puede hacer feliz, pero ahora ¿cómo?, no puedo esperar a verano, el curso se me iría al garete y no puedo hacer eso. Necesito sacarme este curso, sacarme la ESO, sacarme Bachiller, hacer una selectividad lo mejor posible y llegar a la universidad... Necesito un futuro, y no voy a desperdiciar este año por ello.

Necesito ser alguien, comerme el mundo, poder gritar en pleno campo ¡SOY LIBRE! Y sentirme bien, siempre quise hacer eso...

Todo se complica, se complica la familia, se complican las amistades, se complica el dinero, se complica entre él y yo (odio la distancia...). Y todo esto hace que me hunda, que me hunda en mierda, solamente mierda y más mierda. No puedo creer que una persona puede sentirse así de mal, jamás me había pasado.

Pero bueno... todo el mundo dice que hay una primera vez para todo, ¿no?.
Sinceramente me lo creo, la hay para conocer el dolor, para conocer el sufrimiento, también la felicidad y las primeras risas, tus primeras amistades (de las cuales ni la mitad, serán verdaderas).
Y a mi, me ha tocado este año, me toca el dolor y la inseguridad, me toca resguardarme en un rincón y llorar de impotencia, llorar de amargura.

Le quiero aquí y ahora, y sé que queda cada vez menos para verle y que me de un poco de felicidad, sé que no queda nada, pero le necesito, ¡aquí y ahora!

Todo son problemas ahora, todo inseguridades y sufrimiento, y quiero que se desvanezcan y no vuelvan jamás, aunque claro está, volverá, no todo es de color de rosa en la vida...

En fin... cambiaré claro, volveré a cambiar, a intentar ser feliz, pero por favor Dios... si estas ahí, ayúdame, sácame del dolor y de esta presión que me mata.

Ayúdame por favor, ayúdame...


Atentamente: Lorena's love*

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